Literalidad

Es una dificultad, pero a la vez una bendición. He entendido que el hecho de entender todo tan literal, me permite ponerme en la posición de mi hijo y saber qué es mejor para él. Por ejemplo, cuando los adultos intentan hacerle mentiritas para molestarlo o calmarlo en un berrinche. ¿Cuál es la necesidad de decirle que mañana vamos a hacer x cosa cuando la realidad es que no? Es mejor armarse de valor y paciencia y atender el berrinche debidamente, que andar diciendo mentiritas.

Los niños pequeños se confunden con estas cosas que dicen los adultos, les prometen algo y luego no, era solo para que se calmara. Obviamente se va a poner triste o a enojar, como sea el adulto va perdiendo la credibilidad y el niño va entendiendo cómo funciona el asunto. Lo que pasa en mi caso y de muchos autistas, es que nunca nos vamos a acostumbrar a esas mentirillas. En lo personal, cuando me las hacen a mi, siempre pregunto ajá? Cuándo? Por qué? Y todo ese tipo de cosas. Y cuando se las hacen a mi hijo, me enojo bastante y trato de corregir a quién se lo esté diciendo, o de una vez le digo a mi hijo que no es cierto.

Es difícil vivir en un mundo donde las personas no pueden ser 100% honestas. De hecho mi mamá siempre me ha contado que cuando era niña y entré a maternal, de unos dos años, no hablaba con mis compañeros, aunque sí hablaba bien en la casa. Y cuando mami me preguntó porqué no hablaba yo le dije que porque no me gustan las personas mentirosas. Entonces ajá, desde esas edades me incomodan las mentiras, exageraciones, bromas, etc.

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